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Foto de Kevin Fuentes
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El Arquitecto del Sistema Moda: Una Conversación Exclusiva con Danilo Cañizares
Por Victor Mosquera - Colombia Hablar de Danilo Cañizares es adentrarse en los engranajes más profundos de la industria textil latinoamericana. Su nombre está indisolublemente ligado a IXEL MODA, la prestigiosa organización que este año celebra su 20º aniversario consolidada como el epicentro donde convergen la academia, el gobierno, el turismo y los negocios del diseño regional. Con estudios especializados en la Domus Academy de Milán y el IFM (Instituto Francés de la Moda) de París, Cañizares es un estratega puro: un hombre que eligió no crear una marca homónima, sino poner su extraordinario saber al servicio de todo un ecosistema. Ha sido el director creativo detrás del ADN de gigantes de la industria y firmas de autor de la talla de Ricardo Pava, Francesca Miranda y Judy Hazbún. Desde su rol ejecutivo y de consultoría, analiza en esta entrevista exclusiva el verdadero orden del consumo, el bum global del lujo latinoamericano, el potencial inexplorado de Bolivia y el despliegue de la esperada agenda del 15° Congreso Latinoamericano IXEL Moda de este próximo octubre. |
EL SISTEMA, LA HISTORIA Y LAS TENDENCIAS
¿Hablar de Danilo Cañizares es hablar de moda y de IXEL? ¿Cómo inició este camino?
Danilo Cañizares: Agradezco profundamente este reconocimiento a mi labor de tantos años en el Sistema Moda. Mis inicios como diseñador empezaron incluso antes de pisar las aulas universitarias. Desde muy joven, a los 10 o 12 años, ya reformaba y modificaba prendas mías y de mis amigos completamente a mano; en mi casa no había máquina de coser ni herencia textil, así que mi acercamiento se dio de forma puramente intuitiva. De hecho, creé mi primera colección a los 14 años para una fábrica de ropa deportiva de mi tía.
Mi relación formal con el diseño y el arte se afianzó cuando estudié Diseño y Patronaje Industrial en la Escuela de Diseño y Mercadeo de Moda Arturo Tejada Cano en Bogotá. Desde el primer semestre busqué ir más allá de los ejercicios prácticos de aula, creando colecciones que respondieran a las necesidades reales de los usuarios, pensando siempre en su comportamiento y experiencia. Tras especializarme en la Domus Academy en Milán y en el IFM en París, regresé al país a trabajar de lleno en la industria.
Mi camino, más que crear una marca propia —algo que nunca hice—, fue aportar desde mi conocimiento técnico y creativo. He participado en todos los escalones del sistema: desde el desarrollo de marcas masivas para grandes superficies hasta el trabajo directo con el selecto grupo de diseñadores de moda, ayudándoles a construir su identidad y fungiendo como director creativo de grandes nombres como Ricardo Pava, Francesca Miranda y Judy Hazbún, entre otros. Pero mi visión exigía un impacto mayor. Así nacieron mis deseos de hacer consultoría para el sector, inicialmente a escala gubernamental con CIDETEXTO (Centro de Investigación y Desarrollo del Sector Textil Confección) y, posteriormente, integrándome a la Organización IXEL MODA hace ya dos décadas.
¿Hablar de Danilo Cañizares es hablar de moda y de IXEL? ¿Cómo inició este camino?
Danilo Cañizares: Agradezco profundamente este reconocimiento a mi labor de tantos años en el Sistema Moda. Mis inicios como diseñador empezaron incluso antes de pisar las aulas universitarias. Desde muy joven, a los 10 o 12 años, ya reformaba y modificaba prendas mías y de mis amigos completamente a mano; en mi casa no había máquina de coser ni herencia textil, así que mi acercamiento se dio de forma puramente intuitiva. De hecho, creé mi primera colección a los 14 años para una fábrica de ropa deportiva de mi tía.
Mi relación formal con el diseño y el arte se afianzó cuando estudié Diseño y Patronaje Industrial en la Escuela de Diseño y Mercadeo de Moda Arturo Tejada Cano en Bogotá. Desde el primer semestre busqué ir más allá de los ejercicios prácticos de aula, creando colecciones que respondieran a las necesidades reales de los usuarios, pensando siempre en su comportamiento y experiencia. Tras especializarme en la Domus Academy en Milán y en el IFM en París, regresé al país a trabajar de lleno en la industria.
Mi camino, más que crear una marca propia —algo que nunca hice—, fue aportar desde mi conocimiento técnico y creativo. He participado en todos los escalones del sistema: desde el desarrollo de marcas masivas para grandes superficies hasta el trabajo directo con el selecto grupo de diseñadores de moda, ayudándoles a construir su identidad y fungiendo como director creativo de grandes nombres como Ricardo Pava, Francesca Miranda y Judy Hazbún, entre otros. Pero mi visión exigía un impacto mayor. Así nacieron mis deseos de hacer consultoría para el sector, inicialmente a escala gubernamental con CIDETEXTO (Centro de Investigación y Desarrollo del Sector Textil Confección) y, posteriormente, integrándome a la Organización IXEL MODA hace ya dos décadas.
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Foto de Kevin Fuentes
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¿Cuándo nació o cuándo se empieza a hablar formalmente de una «moda colombiana»?
DC: La moda colombiana siempre ha sido un referente en las Américas. Hablamos de ella desde nuestras comunidades aborígenes y las diferentes etnias; ellas convirtieron el vestir en algo que iba más allá de cubrir la desnudez: lo transformaron en un vehículo para narrar historias, tradiciones y cultura. En los albores del siglo XX, ante la inmigración masiva de múltiples nacionalidades que ingresaron por Puerto Colombia, el vestuario se constituyó no solo como una técnica artesanal guiada por los figurines que llegaban de Europa, sino como una vibrante expresión de nuestra pluriculturalidad. A mediados del siglo XX tuvimos a nuestro primer diseñador, Toby Setton, presentándose en la New York Fashion Week. En los años 90 surgieron nombres maravillosos y vigentes como Hernán Zajar, Claudia Gontovnik, Judy Hazbún o Tina Neumann. Ya en este nuevo milenio, figuras como Francesca Miranda, Silvia Tcherassi y Johanna Ortiz están dando pasos agigantados y son reconocidas a escala global. Ellas son los modelos a seguir en el panorama mundial y las grandes responsables de consolidar el lujo latinoamericano como un pilar fundamental de la industria actual. MÁRKETING, CONSUMO Y REGLAS DE LA INDUSTRIA Con tantos eventos en el calendario actual, ¿considera que es malo hacer tantos eventos de moda? DC: No, en absoluto. Me parece que cada región y cada espacio necesita visibilizar sus propuestas creativas y hablarle al mundo desde su propio origen. Lo verdaderamente importante es que todos estos eventos trabajen desde la profundidad y las necesidades reales del sistema, y no únicamente motivados por el lucro económico. La moda per se es una industria gigantesca; si la asociamos a las industrias de la estética y del entretenimiento, se sitúa como la segunda fuerza más productiva, rentable y en crecimiento en el renglón económico global, solo por detrás de los servicios públicos. ¿Existe un orden establecido en la moda contemporánea? DC: Una cosa es el orden del Sistema —que determina normativamente quiénes son las marcas de lujo, las marcas top, las premium o el mercado popular— y otra muy distinta es el orden del consumo, que nos demuestra que todas las marcas y propuestas se pueden mezclar de forma libre en la mente del usuario. Por lo tanto, el orden real de las marcas dentro de la moda actual lo termina dictaminando el mercado y el comportamiento del consumidor, más que el propio Sistema. |
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¿En el diseño se innova o simplemente se copia?
DC: Ocurren las dos cosas. Podríamos decir que casi todo está creado; hoy en día lo que experimentamos son pequeños cambios de tipo tecnológico o modificaciones en el esquema del producto. En este siglo XXI, la sociedad valora y exige mucho más la trazabilidad de la prenda y su respeto dentro de un entorno ético y sostenible, por encima de la innovación vacía. ¿Se puede seguir hablando rigurosamente de «tendencias» de moda? DC: Yo no creo en las tendencias de moda como directrices aisladas; creo firmemente en los direccionamientos que se generan a partir de las tendencias de consumo o de las corrientes de pensamiento. Un claro ejemplo de esto es la moda ecoamigable. Esta no surge como un capricho estético, sino que está enmarcada en una tendencia de pensamiento crítico frente al daño que nuestro sector le causa al planeta, afectando directamente la supervivencia de nuestra especie y de las demás especies con las que cohabitamos el mundo. PASADO Y PRESENTE DE LOS GÉNEROS Y REGIONES Hablemos de la evolución de la moda masculina. DC: En la antigüedad, el hombre siempre tuvo un rol protagónico en el vestir, dado que la mujer ocupaba un lugar más discreto y oculto en la sociedad. A partir del Renacimiento, la moda femenina empezó a cargarse de elementos estéticos que le brindaron una visibilidad equivalente a la masculina, que ya de por sí era maravillosa. Sin embargo, ante la caída de la aristocracia a finales del siglo XVIII, la llegada paralela de la Revolución Industrial y el consecuente resurgimiento de la burguesía, la moda femenina tomó una preponderancia absoluta. Esto relegó al hombre a un rol mucho más discreto en su vestuario, situándolo más cerca de la función laboral que del ornamento. Hoy, en pleno siglo XXI, la moda masculina vuelve a resurgir con fuerza a partir de propuestas cada vez más elaboradas, sofisticadas y desprovistas de género. ¿Cómo evalúa la posición de la moda en Bolivia con respecto a otros países sudamericanos? DC: Bolivia es un país que posee una historia maravillosa desde su ancestralidad. Sus trabajos manuales, elaborados por verdaderos genios de sus diversas etnias desde hace muchísimos años, son hoy en día modelos de estudio e investigación en todo el mundo. Siento que lo único que hace falta es potenciar su visibilidad en los entornos mundiales y, de manera muy particular, en el contexto latinoamericano. ¿Conoce Bolivia o tiene en sus planes visitar el país próximamente? DC: Estuve en Bolivia a inicios del año 2000 y experimenté sentimientos encontrados. Por un lado, me pareció un territorio con lugares maravillosos y una naturaleza exquisita; me sorprendió gratamente el enorme valor de la ancestralidad en sus oficios y la convivencia natural de las comunidades étnicas con la sociedad en general. Por otro lado, en ese momento sentí que le hacía falta infraestructura y desarrollo, pero que, a su vez, le sobraba cultura y creatividad. No he vuelto desde entonces, pero tengo grandes amigos allí, entre ellos a Edward Salazar —investigador de la moda latinoamericana—, quien ha estado visitando el país en estos tiempos debido a un estudio muy importante que adelanta. Él me ha hablado del profundo cambio cultural, social y económico que ha tenido Bolivia, y me ha mencionado varios nombres de creativos locales que quiero explorar e indagar a fondo antes de simplemente nombrarlos de forma superficial. Así que espero visitarlos muy pronto y sacar mis propias conclusiones. ¡Se reciben invitaciones! (risas). |
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LA AGENDA DE ANIVERSARIO: IXEL 2026
Cuéntenos sobre el despliegue de IXEL 2026. ¿Qué conferencistas, diseñadores y programación marcarán este hito en Colombia? DC: Durante este 2026, la Organización ha celebrado múltiples eventos, principalmente porque estamos conmemorando nuestro 20° aniversario. Hemos desarrollado foros, pasarelas, mesas de trabajo con empresarios, emprendedores y artesanos, además de valiosos ejercicios de cocreación entre estos últimos y diseñadores consagrados. Tuvimos el Foro Moda & Memoria en el mes de abril, un maravilloso espacio de debate que confrontó a la prensa especializada versus los influenciadores y creadores de contenido digital. En junio, de la mano de la Cámara de Comercio de Cartagena y en el marco de EXPOCARIBE, presentamos la pasarela de diseñadores locales denominada «Fragmentos». En julio, el turno fue para Ixel Moda Santa Marta, que brilló con la pasarela de la diseñadora Faride Ramos presentando su última colección de verano traída directamente desde París, junto a una alfombra roja de diseñadores samarios espectacular. Acabamos de culminar Ixel Itinerante Valledupar, una experiencia alucinante que vinculó moda, arte, cultura y música. Fue una pasarela en homenaje a la ciudad aderezada por el talento nacional de Hernán Zajar, Beatriz Camacho, Jorge Duque, Lina Cantillo y Judy Hazbún, junto a la cuota local de Naiduth Geles, José Cuello y Darío Valencia. Además, incluimos una exposición de arte y moda en homenaje al juglar Rafael Escalona, máxima figura del vallenato, exhibiendo más de 100 piezas firmadas por 29 diseñadores y 10 artistas. Finalmente, del 21 al 23 de octubre de 2026, celebraremos nuestro evento matriz: el 15° Congreso Latinoamericano IXEL MODA. El eje temático central será «Coherencia y Consistencia», y reunirá a más de 1200 asistentes provenientes de las 74 instituciones educativas miembros de nuestro concilio académico, representando a 14 países de Latinoamérica. Con el Concilio Académico tenemos aún la hermosa deuda de vincular formalmente a Bolivia, algo que esperamos concretar este mismo año. ¿Nombres de invitados de este año? Prefiero no anticiparlos aún. Los invito formalmente a seguir de cerca nuestras redes sociales en @ixelmoda en Instagram y a visitar nuestra web oficial www.ixelmoda.com. Las inscripciones y el registro oficial se abren este próximo 20 de septiembre, y a través de nuestras plataformas irán descubriendo todas las maravillas que tenemos preparadas. Muchísimas gracias por la invitación y les envío un gran abrazo que espero darles en persona muy pronto. |
Foto de Jean Caballero
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